"AUSENTES" es un thriller psicológico que se desarrolla en el seno de una familia de clase media al mudarse a una apartada urbanización.

Es un ambiente aparentemente idílico para la convivencia de padres e hijos lo que utilizamos como antagonista de la historia. Una de esas urbanizaciones de semilujo que proliferan alrededor de nuestras ciudades se convierte así en el escenario ideal para desarrollar una historia de miedo y angustia.

Un lugar hiperprotegido y vigilado, donde nada externo influye, nos sirve para encerrar a los personajes y confrontarlos con sus propios miedos y fantasmas. De tal forma que en esa ausencia de elementos externos, estos miedos y fantasmas "toman cuerpo" y a medida que se desarrolla la película, inciden en la acción terminando por acorralar a los personajes, haciéndolos prisioneros de su propia realidad. Una realidad terrible que se desvela al final.

El hecho de que la urbanización aparezca desierta, sin otros habitantes que la familia en cuestión y que casi toda la película se desarrolle a plena luz del día, ayuda a construir un ambiente angustioso del que los personajes son incapaces de escapar; y donde dan rienda suelta a sus miedos y tensiones enfrentándose unos a otros, convirtiéndose ellos mismos en sus peores enemigos.

Lo importante de la historia no es si los fantasmas son o no reales, que de alguna forma lo son, sino el hecho de que "tomen cuerpo" y confronten a la familia con su propia realidad; una realidad de la que vienen huyendo desde hace tiempo, y que finalmente, en un lugar tan aislado y apacible, se muestra con rotunda veracidad, como algo inevitable de lo que no pueden escapar.


"AUSENTES"
es una película que utiliza lo cotidiano como elemento de angustia, el miedo a lo real como elemento de thriller psicológico y la "materialización" de esos miedos como elemento de género.